miércoles, 14 de septiembre de 2011
martes, 13 de septiembre de 2011
Su obstinada determinación
Su furia implacable...
-Christine
<<Ahora ya he contado mi historia>>
-Misery
-Voy a aplastarte los cesos. ¡Voy a aplastarlos y joderlos!
-El Resplandor
Y cuando la mano le toco de nuevo el hombro, encontró aun energías para echar a correr.
-La Larga Marcha
No he vuelto a tener amigos como los que tenia a los doce años de veras, ¿y tu?
-El Cuerpo.
-¿Puedes permitirte el lujo de compadecerte de ti mismo?
-El Resplandor
-Proclamo el final de La Larga Marcha de este año. ¡Señoras y señores, ciudadanos, gloria al vencerdor!
-La Larga Marcha
-Tus amigos te hunden, Gordie. ¿Es que no lo sabes?
-El Cuerpo
-¡Dios mio, si es sangre!
-Carrie
<<Paulie, ¿puedes?>>
-Misery
Permanecí allí y lo abrace y lo ame lo mejor que podía, y me pregunte como había llegado yo a ser el único amigo de Arnie Cunningham.
-ChristineMe transmitís tantas cosas. Gracias.
Raise your glass if you are wrong!
lunes, 12 de septiembre de 2011
Como de repente todo se ha ordenado!
domingo, 11 de septiembre de 2011
Lloro con las peliculas de amor.
Lloraba como un idiota.
Solo habia querído olvidarse de todo por un rato, y ahora lloraba como un idiota. Solo. En una sala de cine con no mas de 10 personas, en la que solo él veía una estúpida película de amor. Típica, de un amor no correspondido, con un final feliz, con un beso apasionante. Pero él no lloraba de alegría, claro esta. Mas adelante, una pareja de adolecentes se besaban. Al costado, una pareja de adultos se tomaban de las manos mientras se daban pequeños besos en la mejilla. Él los miraba y lloraba. ¿Por qué? Tal vez fuera por no tener a alguien a quien besar, a quien acariciar, a quien decirle bonitos piropos. Y a él como a un idiota, no se le ocurría nada mejor que ahogar sus penas amorosas viendo una película de amor. Comenzo a llorar mas fuerte, soltando grandes sollozos. La gente comenzaba a mirarlo, pero a él no le importaba, de seguro creerían que solo era un hombre sensible, llorando en una película de romance. Era patético, un hombre que solo quería querer y ser querido, ¿era mucho pedir?
Ya llegaba la parte de la película en la que la feliz pareja se iba caminando, tomada de las manos, para dar luego paso a un "fin". Después de todo, tal vez si estuviera llorando por la película. Tal vez la feliz pareja era la causa de su llanto. Tal vez era un tipo sensible. Tal vez la película era hermosa. Tal vez... Era inútil. No podía engañarse. Llego el "fin" y a continuación vinieron los créditos. La gente aplaudió brevemente, se levantó y se marchó. Solo quedaba él, viendo los creditos sin verlos realmente. Ya no lloraba, solo sollozaba por lo bajo. "¡Basta!" se dijo "'¿asi quieres terminar? ¿como un patetico hombre llorando solo en una sala vacia?" Claro que no queria, pero ¿que podia hacer? ¿Acaso habria alguna mujer en alguna otra sala que estuviera llorando, esperando a alguien? ¿Por que no? El mundo estaba lleno de gente esperando a alguien. Estaba lleno de gente sola. Gente que lloraba en los cines. Despues de todo, ¿qué creia? ¿que mirando estupidas peliculas de amor se irian sus penas? ¿que lamentarse por un amor que no tenia solucionaria todo? No. Claro que no.
Casi agradeciendole a la pelicula, se levanto y salió de la sala. De la sala de al lado, salia una bonita mujer, con los ojos humedos. Él la miro y le sonrio. Ella le sonrio tambien. Tal vez él la invitaria a ver una pelicula de amor.
Solo habia querído olvidarse de todo por un rato, y ahora lloraba como un idiota. Solo. En una sala de cine con no mas de 10 personas, en la que solo él veía una estúpida película de amor. Típica, de un amor no correspondido, con un final feliz, con un beso apasionante. Pero él no lloraba de alegría, claro esta. Mas adelante, una pareja de adolecentes se besaban. Al costado, una pareja de adultos se tomaban de las manos mientras se daban pequeños besos en la mejilla. Él los miraba y lloraba. ¿Por qué? Tal vez fuera por no tener a alguien a quien besar, a quien acariciar, a quien decirle bonitos piropos. Y a él como a un idiota, no se le ocurría nada mejor que ahogar sus penas amorosas viendo una película de amor. Comenzo a llorar mas fuerte, soltando grandes sollozos. La gente comenzaba a mirarlo, pero a él no le importaba, de seguro creerían que solo era un hombre sensible, llorando en una película de romance. Era patético, un hombre que solo quería querer y ser querido, ¿era mucho pedir?
Ya llegaba la parte de la película en la que la feliz pareja se iba caminando, tomada de las manos, para dar luego paso a un "fin". Después de todo, tal vez si estuviera llorando por la película. Tal vez la feliz pareja era la causa de su llanto. Tal vez era un tipo sensible. Tal vez la película era hermosa. Tal vez... Era inútil. No podía engañarse. Llego el "fin" y a continuación vinieron los créditos. La gente aplaudió brevemente, se levantó y se marchó. Solo quedaba él, viendo los creditos sin verlos realmente. Ya no lloraba, solo sollozaba por lo bajo. "¡Basta!" se dijo "'¿asi quieres terminar? ¿como un patetico hombre llorando solo en una sala vacia?" Claro que no queria, pero ¿que podia hacer? ¿Acaso habria alguna mujer en alguna otra sala que estuviera llorando, esperando a alguien? ¿Por que no? El mundo estaba lleno de gente esperando a alguien. Estaba lleno de gente sola. Gente que lloraba en los cines. Despues de todo, ¿qué creia? ¿que mirando estupidas peliculas de amor se irian sus penas? ¿que lamentarse por un amor que no tenia solucionaria todo? No. Claro que no.
Casi agradeciendole a la pelicula, se levanto y salió de la sala. De la sala de al lado, salia una bonita mujer, con los ojos humedos. Él la miro y le sonrio. Ella le sonrio tambien. Tal vez él la invitaria a ver una pelicula de amor.
jueves, 8 de septiembre de 2011
"I miss you." Empty words. But, damn, I can't find the right words to say whathappened to me.
Escribe texto o la dirección de un sitio web, o bien, traduce un documento.
traducción del español al inglés
lunes, 5 de septiembre de 2011
La melodia ideal.
Otra canción de amor.
Simple, pero cualquiera con un corazón roto podía sentirse identificado. Común, con una víctima, un culpable y un amor no correspondido. Idiota, con todo lo del "te amo" y lo del "me dejaste", aplicable a cualquier desilución con el amor.
Él las odiaba. Las odiaba, pero vivía de ellas. Las odiaba, pero en cada una veía reflejado un poco de su vida. Las escribía, las veía y las odiaba. Las veía y sentía vergüenza. Había empezado creyendo que podrían ayudarlo. Creyendo que con un corazón roto lo mejor era buscar una canción de amor hueca e idiota que parecia identificarlo.
"¿Para que sirven realmente?" se preguntaba a diario. Solo te muestran que tanta mala suerte tienes en el amor con un poco de melodia y un estribillo pegadizo. Tu situacion es la misma, solo que ahora crees que tienes el misero consuelo de que una cancion puede contar tu historia. Despues estaban las de amores correspondidos, hermosas si tienes suerte en el amor, pero horribles si estas solo. Solo te provocan celos y bronca. Él preferia las de desamores. Por lo menos lo hacian sentir menos patetico.
Ahi estaba ahora, tenia en frente una nueva cancion en la que habia estado trabajando. Como a todas sus canciones, les dedicaba tiempo, esfuerzo y emociones, y terminaba como cualquier otra cancion idiota, la leia y no le veia sentido alguno. Parecia mediocre, simple, superficial. En el fondo él sabia porque pasaba eso. Sabia que esas canciones eran producto de su constante decepcion con el amor. Sabia que en el fondo él trataba de explicarla con canciones. Él vivia tratando de buscar esa cancion que pudiera identificarlo, esa cancion que pudiera expresar lo que él sentia. Pero no existia. Él la buscaba y la buscaba, pero jamas podria encontrarla. ¿Por que? Por la simple razon de que su vida no era una cancion de amor. Su vida no estaba escrita con una melodia y un estribillo pegadizo. Sus canciones no podian identificarlo porque él pensaba que su vida estaba escrita como una cancion. Creia que su vida la definia una cancion de amor. Y cada cancion que escribia la hacia para sentirse identificado, para poder explicarse a si mismo que le pasaba con el amor.
Todo esto le pasaba por la cabeza en ese momento. La respuesta el constante "¿por que?" y el "¿para que?" le venia a la cabeza en ese momento. Siete años tratando de buscar una explicacion que no existia. Tratando de escribir una cancion que no podia.
Aturdido y molesto, rompio la cancion que acababa de escribir. La rompio con furia, en muchos pedazos. Repitio esto con cada una de sus canciones que iba encontrando en su escritorio, lo borradores y las definitivas. Al ver todo su trabajo roto en miles de pedazos tirados en el suelo, se calmo un poco. Comprendio que era momento de continuar, con una nueva meta. Ya no mas canciones de amor. Ya no mas explicaciones inexistentes. Ya no buscaria canciones que identificaran su vida. Se sentiria identificado con su propia vida.
domingo, 4 de septiembre de 2011
sábado, 3 de septiembre de 2011
No te olvidaré.
Me besó con furia.
Esos besos que solo él me daba. Me besaba y sentía su enojo y su pasión. Su amor y su odio. Sus caricias, también. Cuando me acariciaba la mejilla parecía dispuesto a matarme sin pensárselo dos veces. Pero había algo en ese odio o enojo, que me convencía de que me amaba, me amaba con furia. Había veces en las que olvidaba que él me quería. Me preguntaba si alguna vez me había amado. Pero luego me besaba como en ese momento, me acariciaba o me decía frases, en las que con simples palabras podía expresar todos sus sentimientos hacia mi.
De repente paró. Se dio la vuelta, dandome la espalada. Parecía inquieto.
-¿Que pasa?.- Pregunté. Sabia que no debía hablarle en esos momentos, pero yo estaba empezando a inquietarme también.
Se dio vuelta violentamente. Creí que estaría enojado, pero su cara demostraba confusión y parecía apenado. Sus ojos eran vidriosos y creí que se largaría a llorar. Jamas lo había visto así.
-Lo siento. De verdad traté.- Dijo. Le costaba decir cada palabra, cosa que jamas había pasado.
Tenia miedo de lo que podía venir a continuación. Yo sabia muy bien de lo que hablaba, pero trataba de convencerme de que no era cierto. Yo estaba a punto de llorar.
-¿De que estas hablando?.- Dije entre casi sollozos.
El trato de sostenerme la mirada, pero no pudo. Bajo la cabeza.
-Vamos, por favor, no lo hagas mas difícil, sabes de que te estoy hablando.
Me levante y le di la espalda. Calleron las primeras lágrimas. No sabia como afrontarlo. Hace mucho sabría que pasaría. Yo creía que sabría como manejarlo, pero en el momento me tomó por sorpresa y me derrumbé. Solté un sonoro sollozo.
-Oh, vamos.- Dijo, rodeandome con los brazos.- Traté. Tratamos. Pero sabes que esto no da para mas.
-Podría.- Dije, sabiendo que no era cierto.- Podríamos darnos otra oportunidad. Podríamos intentarlo. Podríamos...-Me di cuenta de que era inútil. Lloré. Solté sollozos. Me descargue, inútilmente, claro. El dolor seguía allí.
Él me rodeaba con los brazos, conteniéndome. Lo mire a la cara, un poco mas calmada y noté que parecía arrepentido y apenado, muy apenado. Aunque yo estaba muy triste y me dolía lo que estaba pasando, sabia que no era su culpa, no estaba enojada con él, yo lo amaba y no tenia ni un poco de rencor hacia él.
Volví a bajar la cabeza. Estaba buscando palabras. Palabras que pudieran hacerle entender lo mucho que a mi me dolía. Quería decirle cuanto significaba él para mi, cuanto lo amaba. Pero yo sabia que nada de esto podría cambiar lo que estaba pasando.
-Esto no quiere decir que no te ame.- Dijo apartándose de mi, mirándome a los ojos.- Yo te sigo amando tanto como antes. Lo que siento por ti no ha cambiado. O si. Se ha echo mas fuerte. Tu sabes cuanto significas para mi. Se que estas palabras suenan huecas y sin significado, pero no hay nada mas que pueda decirte, ¿lo sabes?.- Le cayó una lágrima y comprendí que yo estaba siendo egoísta. Comprendí que a el le dolía tanto como a mi. Y que hacia esto por el bien de ambos. No lo hacia para lastimarme.
-Si, lo se.- Dije sonriendo tristemente.- Yo también te amo.
Él me miró con ternura y sonrió. Estaba por marcharse, cuando se dio vuelta.
-Quiero que sepas algo.-Dijo sonriendo.- Yo jamas te olvidaré.
Solté una lágrima y él también. Nos miramos un instante y comprendí que me lo había dicho enserio, él no me olvidaría, y yo a él tampoco.
Comenzo a caminar, y cuando ya estaba a lo lejos se dio vuelta por ultima vez y me sonrió, por ultima vez también. Y así lo recuerdo hoy, sonriendome a lo lejos, amandome.
viernes, 2 de septiembre de 2011
jueves, 1 de septiembre de 2011
So, SO WHAT? I’m still a ROCK STAR, I got my ROCK MOVES, and i don’t need you.
Libre de remordimiento.
Ni un poco de remordimiento.
El acto mas cruel y despiadado y sin remordimiento. Solto una carcajada. Tenia una sonrisa dibujada en el rostro. Una sonrisa vacía y macabra. La sonrisa de un loco. Se había quitado un peso de encima. Se sentía aliviado y lleno de júbilo.
Cruzó por su cabeza, por un momento, la idea de que sus ojos parecian furiosos. Estaban abiertos, y parecian observarlo con furia. Con enojo. Parecian hasta acusadores. Alejó esos pensamientos diciendose que estaba muerta y que ya todo había acabado. Se acercó y le cerró los ojos.
Increiblemente no le dolia. ¿La amaba? Claro que si. Demasiado. ¿Por qué no dolia? ¿Por qué no lo lamentaba? ¿Por qué no se sentia un bastardo?. Tal vez porque tenia razones para hacerlo. ¿Las tenia? Ni él las conocia. Por dios, ¿que habia hecho? "No, espera" se decia "no desesperes, tu sabes las razones, tu las tienes. Te la has quitado de encima." Se recompuso, sin convencerse del todo. No le dolia. No mucho. Pero el echo de que no volveria a estar con ella jamas, digamos que lo inquietaba. Sin embargo, no le preocupaba la culpa, sabia como manejarla. No le importaba sentirse un maldito desgraciado. Él sabria como lidiar con eso.
Llamo a la policia. Dijo que la habia encontrado asi al llegar del trabajo. Sabia que no parecia convincente y que lo considerarian sospechoso, pero ya sabia como manejar eso. No se preocupo por lavar la sangre. Le daba cierto placer verla ahi derramada, roja y oscura, espesa y liquida. Tampoco se molesto en lavarse las manos, manchadas de sangre. Se acerco nuevamente a ella y le acaricio la cara con desprecio. O con amor. Imposible saberlo. La beso bruscamente y se dirigio a su escritorio. Saco su pistola del cajon y la contemplo. ¿Debia matarse? ¿Era ese su castigo? ¿Debia irse con ella? Ni pensarlo. Dejo el arma y cerro el cajon. Esa seria una salida para cobardes. No queria huir. No de esa manera.
La contemplo por ultima vez, haciendo una mueca burlona.
-Un juego sin ganadores, ¿eh?.- Dijo, y al escuchar la sirena de la patrulla, se dirigio a la puerta trasera y se escabullo por el jardin.
Continuo su vida sin remordimiento, solo con una constante molestia.
El acto mas cruel y despiadado y sin remordimiento. Solto una carcajada. Tenia una sonrisa dibujada en el rostro. Una sonrisa vacía y macabra. La sonrisa de un loco. Se había quitado un peso de encima. Se sentía aliviado y lleno de júbilo.
Cruzó por su cabeza, por un momento, la idea de que sus ojos parecian furiosos. Estaban abiertos, y parecian observarlo con furia. Con enojo. Parecian hasta acusadores. Alejó esos pensamientos diciendose que estaba muerta y que ya todo había acabado. Se acercó y le cerró los ojos.
Increiblemente no le dolia. ¿La amaba? Claro que si. Demasiado. ¿Por qué no dolia? ¿Por qué no lo lamentaba? ¿Por qué no se sentia un bastardo?. Tal vez porque tenia razones para hacerlo. ¿Las tenia? Ni él las conocia. Por dios, ¿que habia hecho? "No, espera" se decia "no desesperes, tu sabes las razones, tu las tienes. Te la has quitado de encima." Se recompuso, sin convencerse del todo. No le dolia. No mucho. Pero el echo de que no volveria a estar con ella jamas, digamos que lo inquietaba. Sin embargo, no le preocupaba la culpa, sabia como manejarla. No le importaba sentirse un maldito desgraciado. Él sabria como lidiar con eso.
Llamo a la policia. Dijo que la habia encontrado asi al llegar del trabajo. Sabia que no parecia convincente y que lo considerarian sospechoso, pero ya sabia como manejar eso. No se preocupo por lavar la sangre. Le daba cierto placer verla ahi derramada, roja y oscura, espesa y liquida. Tampoco se molesto en lavarse las manos, manchadas de sangre. Se acerco nuevamente a ella y le acaricio la cara con desprecio. O con amor. Imposible saberlo. La beso bruscamente y se dirigio a su escritorio. Saco su pistola del cajon y la contemplo. ¿Debia matarse? ¿Era ese su castigo? ¿Debia irse con ella? Ni pensarlo. Dejo el arma y cerro el cajon. Esa seria una salida para cobardes. No queria huir. No de esa manera.
La contemplo por ultima vez, haciendo una mueca burlona.
-Un juego sin ganadores, ¿eh?.- Dijo, y al escuchar la sirena de la patrulla, se dirigio a la puerta trasera y se escabullo por el jardin.
Continuo su vida sin remordimiento, solo con una constante molestia.
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