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martes, 6 de marzo de 2012

Sabor a ciruela.

-¿Kvothe?- susurró la voz de Auri.
 Apreté los dientes para contener los sollozos y me quede tan quieto como pude, confiando en que ella pensara que estaba dormido y se marchase.
-¿Kvothe?- volvió a llamar-. Te he traído...- hubo un momento de silencio y luego dijo-: Oh.
 Oí un leve ruido detrás de mi. Auri entro por la ventana y la luz de la luna proyecto su diminuta sombra en la pared. Note moverse la cama cuando se sentó en ella. 
 Una mano pequeña y fría me acarició la mejilla.
- No pasa nada.-dijo Auri en voz baja-. Ven aquí.
 Empecé a llorar en silencio, y ella deshizo con cuidado el apretado nudo de mi cuerpo hasta que mi cabeza reposo en su regazo. Empezó a murmurar, apartándome el cabello de la frente; yo notaba el frió de sus manos contra la ardiente piel de mi cara.
- Ya lo se- dijo con tristeza-. A veces es muy duro, ¿verdad?
 Me acaricio el cabello con ternura, y mi llanto se intensifico. No recordaba la ultima vez que alguien me había tocado con cariño.
- Ya lo se- repitió-. Tienes una piedra en el corazón, y hay días en que pesa tanto que no se puede hacer nada. Pero no deberías pasarlo solo. Deberías haberme avisado. Yo lo entiendo.
 Contraje todo el cuerpo y de pronto volví a notar el sabor a ciruela.
- La echo de menos- dije sin darme cuenta. Antes de que pudiera agregar algo mas, apreté los dientes y sacudí la cabeza con furia, como un caballo que intenta liberarse de las riendas.
-Puedes decirlo- dijo Auri con ternura.
 Volví a sacudir la cabeza, note un sabor a ciruela, y de pronto las palabras empezaron a brotar de mis labios.
- Decía que aprendí a cantar antes que a hablar. Decía que cuando yo era niño ella tarareaba mientras me tenia en brazos. No me cantaba una canción; solo era una tercera descendente. Un sonido tranquilizador. Y un día me estaba paseando alrededor del campamento y oyó que yo le devolvía el eco. Dos octavas mas arriba. Una tercera aguda y diminuta. Decía que aquella fue mi primera canción. Nos la cantábamos el uno a otro. Durante años.- se me hizo un nudo en la garganta y apreté los dientes.

jueves, 12 de enero de 2012

 Me quede muy quieto, pues no quería despertarla al moverme. Tenia los dientes apretados. Pensé en Alleg, en Otto y los demás. Recordé la sangre y los gritos y el olor a carne quemada. Lo recordé todo y soñé con cosas peores que habría podido hacerles.
 No volví a tener esas pesadillas. A veces pienso en Alleg y sonrío.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Secretos de boca y corazón.

 En su Teofanía, Teccam habla de los secretos y los llama "tesoros dolorosos de la mente". Explica que lo que  la mayoría de la gente considera secretos no lo son en realidad. Los misterios, por ejemplo, no son secretos. Tampoco lo son los hechos poco conocidos ni las verdades olvidadas. Un secreto, explica Teccam, es un conocimiento cierto activamente ocultado. 
 Los filósofos llevan siglos cuestionando su definición. Señalan los problemas lógicos, las lagunas, las excepciones. Pero en todo este tiempo ninguno ha conseguido presentar una definición mejor. Quizá eso nos aporte mas información que todas las objeciones juntas. En un capitulo posterior, menos conocido y menos discutido, Teccam expone que existen dos tipos de secretos. Hay secretos de la boca y secretos del corazón.
 La mayoría de los secretos son secretos de la boca. Chismes compartidos y pequeños escándalos susurrados. Esos secretos ansían liberarse por el mundo. Un secreto de la boca es como una china metida en la bota. Al principio apenas la notas. Luego se vuelve molesta y, al final, insoportable. Los secretos de la boca crecen cuanto mas los guardas, y se hinchan hasta presionar contra tus labios. Luchan para que los liberes. 
 Los secretos del corazón son diferentes. Son intimos y dolorosos, y queremos, ante todo,esconderselos al mundo. No se hinchan ni presionan buscando una salida. Moran en el corazón, y cuanto mas se los guarda, mas pesados se vuelven.
 Teccam sostiene que es mejor tener la boca llena de veneno que un secreto del corazón. Cualquier idiota sabe escupir el veneno, dice, pero nosotros guardamos esos secretos dolorosos. Tragamos, para contenerlos todos los días, obligandolos a permanecer en lo mas profundo de nosotros. Allí se quedan, volviendose cada vez mas pesados, enconandose. Con el tiempo, no pueden evitar aplastar al corazón que los contiene. Los filósofos modernos desprecian a Teccam, pero son buitres picoteando los huesos de un gigante. Cuestionad cuanto queráis: Teccam entendía la forma del mundo.

jueves, 8 de diciembre de 2011

-Tu eres la cataplasma que extrae el veneno de mi corazon-dije.
-Hummm. -Denna puso cara de no tenerlo claro-. De eso ya no estoy tan segura. Un corazon lleno de veneno no es una imagen muy atractiva.
-Ya - Admiti-. Sonaba mejor antes de que lo dijera.
"Persigue el viento" 
Es todo lo que quiero escuchar.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Hizo una señal con la mano y el hombre que estaba detras del mostrador saco mi laud y lo puso dentro del estuche. Encajaba como guante.
 Rompi a llorar.
-Cuando te tengo a mi lado es facil olvidar.
-¿Olvidar que?
-Todo. Todo lo malo de mi vida. Quien soy. De vez en cuando me sienta bien tomarme unas vacaciones de mi misma. Tu me ayudas a eso. Eres mi puerto seguro en un mar infinito y tempetuoso.

domingo, 27 de noviembre de 2011

-Nunca volvere a verla- Consegui decir. Y me puse a llorar a lagrima viva.
-No pasa nada-Dijo Auri.- Estoy aqui. Estas a salvo.
El hombre sabio le teme a tres cosas: la tormenta en el mar, la noche sin luna y la ira de un hombre amable.

sábado, 13 de agosto de 2011

Por eso nos gustan las historias. Nos ofrecen la claridad y la sencillez de que carece nuestra vida real.

martes, 30 de noviembre de 2010

Sobrellevar el dolor.

Quizá la mayor facultad que posee nuestra mente sea la capacidad de sobrellevar el dolor. El pensamiento clásico nos enseña cuatro puertas de la mente, por las que cada uno pasa según sus necesidades.
La primera puerta es la puerta del sueño. El sueño nos ofrece un refugio del mundo y de todo su dolor. El sueño marca el paso del tiempo y nos proporciona distancia de las cosas que nos han echo daño. Y cuando alguien recibe una noticia traumática, suele desvanecerse o desmayarse. Así es como la mente se protege del dolor: Pasando por la primera puerta.
La segunda es la puerta del olvido. Algunas heridas son demasiado profundas para curarse deprisa. Además, muchos recuerdos son dolorosos, y no hay curación posible . El dicho de que <<el tiempo todo lo cura>> es falso. El tiempo cura la mayoría de las heridas. El resto están escondidas detrás de esa puerta.
La tercera es la puerta de la locura. A veces, la mente recibe un golpe tan brutal que se esconde en la demencia. Puede parecer que eso no sea beneficioso, pero lo es. A veces, la realidad es solo dolor, y para huir del dolor, la mente tiene que huir de la realidad.
La ultima es la puerta de la muerte. El último recurso. Después de morir, nada puede hacernos daño, o eso nos han enseñado...